Acompañada por la voz fiel de su amiga invisible, Marta recorre más de veinte años de vida: de la imaginación luminosa de la infancia a los amores y traiciones de la adolescencia, y a las decisiones que marcan la entrada en la adultez. En ese camino descubre que crecer significa perder, elegir y seguir adelante, incluso cuando la vida no sale como esperábamos. La novela alababa por la crítica y los lectores que catapultó a Marta Jiménez Serrano.
Esta es la historia de Marta, desde su infancia hasta la edad adulta, contada por Belaundia Fu: la amiga invisible que la acompaña desde niña y que observa su vida con la cercanía y la ironía de quien siempre ha estado ahí.
Todo comienza en El Huerto, la casa de campo de sus abuelos, escenario luminoso y desordenado de los veranos familiares. Marta es una niña intensa y testaruda, la hermana mayor, siempre con las rodillas llenas de costras y las coletas deshechas. Vive entre la euforia de los saltos al trampolín a escondidas y la catástrofe de caerse del columpio y terminar cubierta de sangre. En ese pequeño universo su figura central es su abuela Anuncia, una mujer marcada por una infancia dura que ahora le ofrece a Marta un amor incondicional. Entre ropa tendida, tomates pelados y melocotones compartidos, la abuela se convierte en su refugio, su cómplice y su primera confidente.
Con los años, aquel mundo de infancia empieza a resquebrajarse. A los dieciséis, Marta descubre el vértigo del primer amor cuando conoce a Charlie, un chico mayor y popular que al principio le cae mal pero del que pronto se obsesiona. Inician una relación secreta: él es cariñoso cuando están a solas, pero la ignora en público y deja claro que no quiere ser su novio. Marta se entrega por completo, dejando de lado a sus amigos de siempre, hasta que todo estalla en una fiesta cuando descubre que Charlie lleva semanas saliendo con su mejor amiga. La traición la hunde. Incapaz de enfrentarse al verano que había imaginado, termina regresando con su familia a El Huerto, el mismo lugar del que había querido escapar.
Los años pasan y Marta entra en la vida adulta. A los veintidós está en la universidad y planea marcharse a Estados Unidos gracias a una beca que le permitiría estudiar fuera durante un tiempo. Pero entonces su abuela enferma. Durante los meses de hospital, Marta pasa de ser la nieta cuidada a convertirse en quien cuida. Le da la merienda, le sostiene la mano y escucha las historias de una vida que ahora se revela llena de sacrificios y silencios. Anuncia comparte con ella confesiones sobre su matrimonio y su pasado, y la anima a dedicarse a lo que realmente le gusta: escribir. En ese mismo hospital Marta se reencuentra por azar con Charlie. Él sigue siendo el mismo, pero ella ya no. Poco después, la abuela muere. La pérdida marca un punto de inflexión en su vida: Marta decide renunciar a la beca y quedarse para intentar dedicarse a la escritura.
A los veintinueve años Marta trabaja como correctora en una serie de televisión que detesta y comparte piso con un viejo amigo. Desencantada pero inquieta, se apunta a un taller de guion donde conoce a Gabriel. Entre ellos surge una conexión profunda, aunque ambos avanzan con cautela, arrastrando experiencias pasadas. Mientras tanto, las comidas familiares siguen siendo lo que siempre fueron: las mismas discusiones, los mismos rituales, la misma forma imperfecta de quererse.
La historia termina donde empezó. Marta regresa a El Huerto, ahora lleno de los hijos de sus primas y del ruido de una nueva generación. Sentada en el trampolín de la piscina, mira su reflejo en el agua y comprende todo lo que ha cambiado. Recibe un mensaje de Gabriel y sonríe. Finalmente se levanta, flexiona las rodillas y se lanza.
Esta vez el salto no es una huida impulsiva, sino una decisión consciente: aceptar el vértigo de una nueva etapa y empezar, por fin, a vivir su propia vida.
Y mientras su vida sigue avanzando, la voz que la ha acompañado desde niña continúa ahí, observando. Años después, en una sobremesa familiar, alguien vuelve a preguntarse de dónde salió aquel nombre extraño que Marta daba a su amiga invisible. Entonces su padre lanza una teoría: de pequeña, Marta llamaba a sus abuelos Bela y Belo. Tal vez, sin darse cuenta, mezcló esos sonidos y el nombre de su abuela Anuncia hasta convertirlo en algo nuevo: Bela-Uncia, Bela-undia… Belaundia.
La explicación queda flotando en el aire. Tiene sentido, piensa Marta. Sería bonito que fuera así. Que aquella voz que la acompañó durante toda su vida hubiera nacido, en realidad, del amor más antiguo de todos: el de su abuela.
DATOS RELEVANTES: Marta Jiménez Serrano es una escritora, poeta y editora española. Por su trabajo como poeta ha sido galardonada con el accésit del Premio Adonáis de Poesía 2020, uno de los galardones más relevantes para autores jóvenes en lengua española.
Los nombres propios (2021) fue seleccionada entre los mejores debuts literarios del año por El Cultural y finalista del Prix Premier Roman de Chambéry. La novela, con miles de ejemplares vendidos, es un coming of age tierno y emotivo con un gran potencial audiovisual como película o serie, que aborda, a partir del crecimiento de su protagonista, conflictos universales como el primer desamor, la pérdida, la búsqueda de identidad y la vocación.
La historia cuenta con personajes inolvidables, como la propia protagonista o su abuela, Anuncia, mientras que el posible recurso de la amiga invisible como voz en off ofrece un original contrapunto narrativo.
POTENCIAL AUDIOVISUAL: Serie TV, Miniserie, Film, TV Film.
IDIOMAS DISPONIBLES: Español, Italiano.

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