Cuando un político andaluz acomodado recibe un mensaje que revive un crimen que creía enterrado desde 1990, su vida se convierte en una espiral de chantajes, estafas y traiciones. Mientras intenta comprar el silencio del pasado, descubrirá que sus enemigos no están fuera, sino dentro de su círculo más cercano.
Mario Mesa fue consejero de Salud de la Junta de Andalucía. Hoy ocupa un despacho sin peso real en una fundación que el partido mantiene abierta para no tener que despedirlo. Vive con su esposa Tati en una convivencia agotada por los años y ve a su hijo Óscar solo a distancia desde que se marchó a estudiar a Boston. Ahora Mario intenta llenar el hueco que dejó el poder con encuentros discretos con prostitutas. Cree que ha sobrevivido a lo peor de la política y todavía se siente intocable.
Hasta que recibe un mensaje anónimo: una foto de la playa de Mijas con un nombre y una fecha. Helen, 6 de agosto de 1990.
Mario no necesita más explicaciones. Aquella noche, él y sus dos amigos de juventud —Rafa, al que Mario siempre trató con condescendencia, y Luis, que dependía del propio Mario para conservar el trabajo— forcejearon con una joven británica llamada Helen. La chica cayó, se golpeó la cabeza y murió en el acto. Presos del pánico, trasladaron el cuerpo a una barca, lo ataron a un ancla y lo arrojaron al mar. Rafa se encargó después de llamar a un contacto para asegurarse de que no quedara rastro. Nunca apareció el cadáver. El accidente se convirtió en desaparición. Y el silencio selló la amistad entre los tres.
Pero treinta y cuatro años después, alguien ha decidido romper ese pacto.
El chantajista exige 80.000 euros a cambio de no revelar lo ocurrido. La amenaza no es solo judicial: incluye informar de todo a su esposa, al partido y a toda su red de contactos. Mientras intenta reunir el dinero y contener el daño, Mario recibe un segundo golpe: la presidenta de la Junta, a la que años atrás intentó besar sin consentimiento, le comunica que cerrará la fundación. Pierde su último refugio político justo cuando el pasado empieza a asfixiarlo.
Entonces llega la llamada desde Boston. Su hijo Óscar ha sido detenido tras una pelea en la que una joven ha resultado gravemente herida. Un abogado se pone en contacto con Mario y le exige 150.000 euros para comprar el silencio de un testigo y evitar que su hijo entre en prisión. Mario paga sin dudar. Poco después descubre que Tati ha retirado 80.000 euros de la cuenta común. Ella le explica que está siendo chantajeada con fotos de Mario con una prostituta y que ha tenido que pagar para impedir que esas imágenes salgan a la luz. Para Mario todo encaja en una misma lógica: el crimen de Mijas ha abierto una grieta por la que ahora se cuela toda su vida.
Sin embargo, Óscar vuelve a llamar desde Estados Unidos y desvela la verdad: nunca estuvo detenido. Todo fue un montaje de unos estafadores que se hicieron pasar por abogados. Lo aislaron en Boston, le hicieron creer que estaba implicado en un proceso penal real y, mientras lo mantenían incomunicado y asustado, convencieron a Mario de transferir 150.000 euros para resolver un caso que no existía. El dinero desapareció en cuestión de horas.
Por si no fuera suficiente, Mario entra en la habitación de Óscar y encuentra propaganda neonazi. Descubre que su hijo y un grupo de amigos humillaron a Mina, una asistenta colombiana a la que grabaron mientras la obligaban a besar una bandera nazi. Mina estaba dispuesta a denunciar. Aunque Tati tenía imágenes reales de Mario con una prostituta, las utilizó como coartada para pagar los 80.000 euros y evitar que el escándalo destruyera definitivamente a su hijo.
Con todas las piezas ya sobre la mesa, solo queda una pregunta: quién envió aquel primer mensaje sobre lo ocurrido aquella noche de 1990.
A medida que Mario intenta reconstruir su origen, reaparece una figura que siempre ha estado demasiado cerca del secreto: Rafa, el amigo de juventud convertido en comisario. Su conocimiento de aquella noche en Mijas, su acceso a contactos y su facilidad para moverse en los márgenes de la legalidad lo colocan en el centro de todas las sospechas. Y finalmente la verdad se impone.
Rafa llevaba meses preparando el golpe, reconstruyendo la noche de Mijas y reuniendo pruebas reales. Conservó pertenencias de Helen y recurrió a intermediarios para montar el chantaje y ejecutar los pagos. Esperó, además, a que la fundación estuviera a punto de cerrarse para lanzar el primer mensaje y dejar a Mario sin margen de maniobra. La estafa de Boston y el episodio de Mina no formaban parte de su plan: llegaron después, cuando Mario ya estaba expuesto. A Rafa le bastaba con abrir la herida correcta y observar cómo el resto del derrumbe seguía su curso. No lo hacía por dinero —el efectivo acabó en manos de terceros—, sino por venganza: después de años soportando el desprecio del político brillante, quería ver a Mario humillado, arruinado y obligado a mirarse por fin en el espejo de su culpa.
Mario termina sin cargo, sin prestigio y con un matrimonio sostenido únicamente por la necesidad mutua de guardar silencio. Ha perdido cientos de miles de euros y cualquier resto de autoridad. Rafa, en cambio, ha conseguido lo que quería: demostrar que el poder real no está en los despachos, sino en quien guarda las llaves del pasado. Y Mario comprende, demasiado tarde, que el crimen que creyó enterrado en Mijas es ahora la cadena que lo mantiene atado, y que el hombre al que menospreció durante décadas es el único que todavía puede destruirlo cuando quiera.
DATOS RELEVANTES: Salvador Gutiérrez Solís es un escritor, crítico literario y gestor cultural español, reconocido por su extensa obra que abarca la novela contemporánea, el suspense y la crítica social. Ha recibido múltiples reconocimientos literarios, entre ellos el Premio Andalucía de la Crítica 2013, el Premio Juan Valera y el Premio Leonor de Córdoba. Su obra se ha traducido a varios idiomas.
La estrategia del impostor, Premio Jaén de Novela 2025, es una vibrante intriga que engancha desde las primeras páginas. El autor maneja con precisión el suspense: chantaje, estafa y drama familiar se cruzan en una trama de ritmo constante, giros claros y personajes moralmente ambiguos, impulsados por una ironía afilada y sutiles dosis de humor negro. Las alcantarillas de la política, el papel de los medios, la ambición desmedida y la erótica del poder se entrelazan con un tono realista, conflictos generacionales y la caída progresiva del protagonista, construyendo un relato tenso y accesible, fácilmente relocalizable y con alto potencial audiovisual.
POTENCIAL AUDIOVISUAL: Serie TV, Miniserie, Film, TV Film.
IDIOMAS DISPONIBLES: Español.

Adquirir los derechos
Para ponerte en contacto con nosotros completa el siguiente formulario y te responderemos en breve.
Error: No s'ha trobat el formulari de contacte.
