La víspera de casi todo

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Una mujer devastada por la muerte de su hija se refugia bajo una identidad falsa en un pueblo costero lleno de secretos, donde su vínculo con un adolescente inestable y un inspector atormentado saca a la luz un crimen enterrado, arrastrándolos a un final inevitable. La novela con la que aclamado bestseller internacional Víctor del Árbol ganó el Premio Nadal.

Eva Malher lo tenía todo: dinero, posición y una vida resuelta. Hasta que su hija Amanda muere ahogada en una piscina. Ese golpe la vacía por completo. Incapaz de seguir respirando entre abogados, herencias y un matrimonio roto, Eva huye de Barcelona sin avisar a nadie, se apropia de la identidad de una mujer fallecida, y reaparece en la Costa da Morte gallega con otro nombre. No busca empezar de cero: busca desaparecer.

Se instala en Punta Caliente, un pueblo aislado frente al Atlántico, un lugar áspero, suspendido en el tiempo, donde todo el mundo parece esconder algo. Allí conoce a Daniel, un adolescente solitario y profundamente perturbado que vive con su abuelo. Daniel está obsesionado con Martina, una chica que oficialmente desapareció siendo niña, pero que para él sigue viva: habla con ella, la ve, la espera cada día.

Eva, rota y vulnerable, establece con Daniel una relación ambigua y peligrosa. Él se enamora de ella con una intensidad enfermiza; ella se deja cuidar porque necesita sentirse viva otra vez. Daniel proyecta en Eva una figura salvadora, y Eva, sin darse cuenta, utiliza al chico como sustituto emocional de su hija muerta. La relación avanza sobre un equilibrio frágil desde el principio.

En paralelo aparece Germinal Ibarra, un inspector de policía emocionalmente exhausto. Arrastra un pasado oscuro: años atrás investigó el asesinato de una niña en Málaga y todo indica que terminó ejecutando al culpable fuera de la ley. Desde entonces vive atrapado entre la culpa, el alcohol y la sensación de haber cruzado una línea irreversible.

Germinal llega a Galicia siguiendo una pista secundaria, pero acaba cruzándose con Eva. Entre ellos surge una relación directa, sin romanticismo: dos personas devastadas que se reconocen en el dolor del otro. Eva le confiesa quién es realmente y por qué huyó. Germinal deja entrever su propio crimen. No se prometen salvación, solo compañía.

Mientras tanto, el pasado de Punta Caliente empieza a emerger. Martina, la niña que tanto menciona Daniel, no desapareció: fue asesinada cuando tenía diez años durante una agresión sexual. El responsable fue un joven del pueblo, y varios adultos —incluida la madre de la niña— decidieron ocultar el cadáver y fabricar una versión oficial de desaparición para evitar el escándalo. Daniel presenció parte de aquello, y su mente infantil creó una Martina viva para poder sobrevivir. Todo el pueblo participó, por acción u omisión, en ese silencio.

Eva descubre la verdad poco a poco, al mismo tiempo que Daniel pierde definitivamente el control. Cuando él entiende que Eva no es suya y que mantiene una relación con Germinal, su frágil mundo interior se rompe. Convencido de que Martina le exige un sacrificio y de que Eva debe quedarse con él para siempre, intenta matarla.

Eva logra escapar malherida. Germinal llega a tiempo para salvarla. Daniel huye hacia los acantilados, completamente disociado, hablando con Martina, decidido a reunirse con ella. Germinal lo persigue, pero no consigue alcanzarlo: Daniel se quita la vida arrojándose al mar.

Tras su muerte, la verdad del pueblo sale finalmente a la luz. La madre de Martina reconoce el asesinato y el encubrimiento colectivo. Eva, agotada, comprende que no puede reconstruirse. Ha perdido a su hija, ha visto repetirse la violencia y ha tocado el fondo emocionalmente. Poco después de despedirse de Germinal, camina sola hasta el acantilado y se deja caer al mar.

Germinal sobrevive a todos. Regresa con la certeza de que no existe una redención completa: solo la obligación de seguir viviendo con lo que uno ha hecho y con lo que ha perdido. La novela se cierra con esa idea amarga y profundamente humana: algunas personas no buscan una segunda oportunidad, sino un final, y hay heridas —individuales y colectivas— que nunca llegan a cerrarse.

 

DATOS RELEVANTES: La víspera de casi todo ha sido galardonada con el Premio Nadal. Víctor del Árbol es uno de los escritores de novela negra más prolíficos en España y Francia. Nombrado “Caballero de la orden de las Artes y las Letras” por el Ministerio de Cultura francés. Sus obras han sido fuertemente aclamadas por el público y la crítica, llegándose a decir que rebasan los códigos de thriller clásico.

Entre las numerosas distinciones del autor, destacan el Premio Tormo Negro de Novela Policiaca, el Premio Quercy Noir, el Prix du Polar Européen a la Mejor Novela Negra y el Premio Tiflos de Novela.

 

Lo que dice la crítica:

“Víctor del Árbol administra muy bien la curiosidad y la sentimentalidad de su público: La víspera de casi todo es una fluida novela de misterios criminales con fantasma incluido e intimidades que funcionan como una incubadora de maldad, dramas y traumas.” El País

La víspera de casi todo, un intenso thriller de personajes mayúsculos en el centro de una gran encrucijada.” La Razón

 

POTENCIAL AUDIOVISUAL: Serie TV, Miniserie, Film, TV Movie.

IDIOMAS DISPONIBLES: Español, francés, catalán, polaco, búlgaro.

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